Aprendizajes

Este informe pretende ser el punto de partida para motivar una conversación regional más amplia sobre la inversión por impacto en América Latina. Crecerá a medida que se desarrollen nuevas iniciativas de inversión por impacto y se logren nuevos aprendizajes alrededor de la gestión de las que ya están en curso.

Por lo pronto y a partir de los 37 casos analizados, se identifican un conjunto aprendizajes que pueden servir como referencia para las personas y organizaciones interesadas en comenzar o continuar en este camino.

Un cambio de mentalidad que demanda compromiso y paciencia

Cuando una organización decide dar el paso hacia la inversión por impacto debe tener en cuenta que esta nueva apuesta propiciará cambios en los procesos, dinámicas e incluso en la mentalidad de la organización, para entender que al invertir no se está perdiendo el enfoque filantrópico, pero con una rigurosidad que le permita asegurar un impacto social y ambiental en las causas que está apoyando.

Como ya se ha dicho, la inversión por impacto no sustituye la filantropía tradicional ni la inversión de impacto. Se trata de un modelo en el cual los filántropos estratégicos e inversionistas sociales asumen un papel más activo y de largo plazo en sus intervenciones. Para las organizaciones filantrópicas tradicionales puede ser una oportunidad de innovación con la vista puesta en un impacto más duradero. Para la inversión de impacto es una oportunidad de utilizar prácticas y mecanismos con un enfoque de impact-first, o para apoyar la creación de futuras inversiones.

No es un cambio de mentalidad sencillo y puede generar dificultades y confusión en las organizaciones. Por ello resulta fundamental que se tenga la mirada puesta en el objetivo y la convicción del propósito superior que se quiere lograr a largo plazo.

Y es que las iniciativas de inversión por impacto requieren de cualidades específicas como la paciencia y el compromiso con el impacto dado que este tipo de apuestas toman tiempo, tanto para lograr cambios duraderos como para alcanzar el impacto esperado. El compromiso, por su parte, es indispensable para ofrecer un acompañamiento que vaya más allá de lo financiero y que se ajuste al propósito de lo que se quiere lograr con la OPS y los beneficiarios, durante el tiempo de la intervención.

Asumir riesgos para apoyar la experimentación de nuevas soluciones

Esto implica participar en escenarios experimentales que proponen nuevas soluciones, no necesariamente probadas en el contexto en que se pretenden aplicar. Es el caso de los mecanismos de pago por resultados y, sobre todo, de los Bonos de Impacto Social, donde el riesgo es alto, pero el impacto que se puede lograr es tan relevante que lo compensa. Otro ejemplo es el de la Fundación Colunga en Chile, que apoya iniciativas con potencial de incidir en la política pública.

Un aspecto fundamental que permite asumir mayores riesgos son los instrumentos financieros aplicados y entender que la aplicación de cada uno dependerá de la etapa de desarrollo en que la OPS se encuentre y sus necesidades. En este estudio se evidencia un interés creciente por los mecanismos híbridos de financiación, que ofrecen al inversionista diferentes herramientas que se adaptan a su disposición al riesgo y, sobre todo, a las necesidades de las OPS destinatarias de los recursos.

La actual coyuntura del COVID-19 ha permitido que más actores entren al ecosistema y tengan una actitud optimista con respecto a este tipo de intervenciones y el valor que pueden generar en un contexto donde el cierre de brechas de desigualdad y la reactivación económica son fundamentales. Esto en últimas ha permitido asumir riesgos más altos, que en otros contextos habrían sido impensables para muchos actores.

Iterar a partir de las lecciones aprendidas

Este estudio muestra que ya hay lecciones aprendidas en la región que permiten a nuevos actores iniciar el camino con una hoja de ruta bastante clara.

En las iniciativas de inversión por impacto que ya se están ejecutando, la mayoría surgidas en los últimos diez años, iterar es parte del ciclo de desarrollo. Para ello es importante estar atento a los fracasos y aprendizajes que se van advirtiendo, pues son estos los que permitirán ver con mayor claridad en qué aspectos son necesarias adaptaciones o modificaciones que permitan un progreso constante. Documentar estos aprendizajes es fundamental.

Preparar y acompañar los procesos más allá del apoyo financiero

El apoyo no financiero es una de las características diferenciadoras de la inversión por impacto. Dado que el propósito superior radica en el impacto que se pretende conseguir, este tipo de apoyo resulta fundamental para el cumplimiento de las metas y el fortalecimiento de la OPS para alcanzar el impacto deseado.

Para mitigar dificultades posteriores, los procesos de selección de las OPS en las que se espera invertir son necesarios, de manera que se pueda establecer si están preparadas para recibir el apoyo. Errores en ese proceso de selección pueden resultar costosos y desmotivar el desarrollo de iniciativas posteriores.

Lo anterior constituye una parte inicial del apoyo no financiero, pues en distintos casos la primera fase de selección y debida diligencia implica un fortalecimiento integral que prepara a las organizaciones para recibir el apoyo financiero posterior. Esto hace que los procesos de selección sean más largos, pero mitiga riesgos en la inversión general y garantiza un mayor éxito en el impacto esperado.

Además, los procesos implementados para el apoyo no financiero permiten construir relaciones de confianza y empatía entre los líderes promotores, los aliados y las OPS. Lo anterior muestra que el componente humano es clave en el éxito de las intervenciones para lograr el impacto en el largo plazo.

Gestionar y medir el impacto: una necesidad fundamental

Con frecuencia las iniciativas sociales no tienen prácticas rigurosas para medir el impacto de sus intervenciones, un aspecto que resulta muy importante para la inversión por impacto.

Es fundamental un cambio de paradigma, de manera que no se ponga en una balanza los costos de una medición o evaluación frente a lo que se podría hacer en la intervención con estos recursos. Si se quiere demostrar el impacto de lo que se está haciendo y generar evidencia que respalde ese cambio, la medición y la evaluación son necesarias.

En la inversión por impacto los inversionistas suelen definir un conjunto de indicadores de gestión y medición de impacto de la mano con la OPS con el fin de aumentar el impacto y disminuir el riesgo del impact washing.

La medición de impacto y de la satisfacción de las OPS son aspectos por mejorar en el ecosistema regional. Si bien el conjunto de los casos suele utilizar mecanismos de seguimiento y monitoreo, no es común el uso de herramientas rigurosas de medición estandarizadas o de evaluaciones de impacto, en tanto se consideran costosas. Derrumbar este paradigma es fundamental para que se pueda demostrar de forma más clara el impacto de las intervenciones emprendidas. Del mismo modo, la medición de la satisfacción de las OPS constituye una oportunidad para que los inversionistas por impacto puedan reconocer las valoraciones positivas y los asuntos problemáticos, pues la identificación de estos aspectos puede ser trascendental en el éxito de las iniciativas.

El valor de las alianzas

Como lo prevé uno de los diez Principios de la Inversión por Impacto de EVPA, “los inversionistas por impacto van más allá de apoyar organizaciones de propósito social individuales para alcanzar un cambio positivo sistémico y duradero a escala, enfocándose también en construir un ecosistema propicio (a escala nacional, regional, y global)”.

Los resultados de las iniciativas de inversión por impacto son más sólidos, amplios y sostenibles en el tiempo si se cuenta con aliados que coinvierten o que están dispuestos a asumir, con paciencia y compromiso, la misma causa. Particularmente, las alianzas permiten sumar esfuerzos y abordar los problemas de una forma más sistémica.

Definir una estrategia de salida desde el inicio

Es ideal que los compromisos y las estrategias de salida sean claros desde el principio para las partes, pues esto contribuye a reducir problemas asociados a la asimetría en las expectativas o insatisfacciones que desmotiven otras intervenciones.

En los casos de estudio la definición de estrategias de salida a partir del cumplimiento de metas de impacto o de la maduración de la OPS se plantean como alternativas interesantes que no necesariamente determinan un tiempo delimitado, sino que se circunscriben a los propósitos superiores de las intervenciones.

Oportunidades de colaboración con el sector público

Los casos documentados en este estudio señalan un aumento en las innovaciones sociales y el capital privado dirigido a generar impacto a través del uso de mecanismos financieros adaptados para abordar desafíos sociales. Esto hace a su vez que se abran oportunidades para innovar en colaboraciones con el sector público, un actor fundamental en el ecosistema de inversión por impacto.

Este sector tiene inmensas oportunidades de participar en el mundo de la inversión por impacto como formulador de políticas, regulador o coordinador, (co) inversionista y financiador, proveedor de servicios de impacto y socio de escala para muchos proyectos de innovación social lanzados con el apoyo del sector social o privado, como lo ha demostrado la puesta en práctica de los bonos de impacto social / contratos de pagos por resultado.

Los mecanismos de pago por resultados o participación en proyectos de blended finance pueden actuar como primeros pasos al respecto, pero también son necesarias apuestas que inviten a las instituciones públicas a sobreponerse a sus propias limitaciones, como las vigencias anuales que dificultan procesos de largo aliento, fundamentales en las intervenciones de la inversión por impacto.

En este estudio se busca poner de relieve la contribución del sector público en el ecosistema de inversión por impacto y explorar oportunidades de colaboración y trabajo intersectorial para lograr un impacto a escala.

Líderes que potencien la conversación con otros actores

Para lograr articulaciones institucionales con propósitos comunes, sobre todo en iniciativas que maximizan su impacto si logran que diferentes sectores se unan, es fundamental contar con líderes al interior de las organizaciones que hagan que las cosas pasen y traigan otros actores relevantes a la conversación.

En las juntas directivas o consejos consultivos, cuando estos escenarios son estratégicos para las organizaciones, los líderes pueden ser un elemento diferenciador para la toma de mejores decisiones sobre las iniciativas de filantropía estratégica e inversión social. Las juntas directivas estratégicas traen conocimientos de otros sectores, acompañan en la toma decisiones difíciles y contribuyen en la conexión con otros actores relevantes para el éxito de la iniciativa que se esté ejecutando. Esta reflexión también aplica para las juntas directivas de las OPS.